Calma y orden mientras Japón hace frente a sismo y Tsunami

TOKIO, 12 mar (Xinhua) -- La mirada del pueblo japonés durante el sábado al alba haría difícil imaginar que un sismo de 8,8 grados en la escala abierta de Richter había sacudido el país un día antes, provocando tsunamis que azotaron varias ciudades costeras en el norte del país; la calma y el orden continuaron, como si fuesen a comenzar un sábado ordinario.
"Dormí en mi oficina anoche", dijo Kawaguchi, quien viaja diariamente en el caótico metro de Tokio, el cual recién había comenzado a operar de nuevo, tras haber sido suspendido por algunas horas, y agregó que "tan pronto como me enteré esta mañana que el servicio de tren había regresado a la normalidad, regresé a casa". Su oficina está ubicada en el piso 15 de un edificio que sobrevivió el sismo. A las 14:26 hora local (0546) del viernes, un fuerte sismo sacudió el edificio fuertemente, lanzando las computadoras y los papeles por todas partes. "Fue el peor terremoto que he visto en mi vida", dijo.
Es probable que Japón sea el país más preparado en caso de terremoto en el mundo, Japón ha adoptado una serie de rigurosos códigos de construcción, además de realizar simulacros de manera frecuente en escuelas, por lo que se han preparado durante años para los desastres naturales más impredecibles: Los sismos y los tsunamis.
Kawaguchi dijo a Xinhua que eligió permanecer en su oficina durante la noche, al igual que algunos de sus colegas, ya que consideraba que su oficina en el edificio sería mejor para sobrevivir las fuertes réplicas, además de que cada habitación en su compañía cuenta con alimento de emergencia y equipos de primeros auxilios. Las temperaturas descendieron a 5 grados Celsius durante el viernes por la noche, mientras que millones de habitantes de Tokio caminaron a casa desde sus oficinas, mientras que los servicios de tren y metro fueron suspendidos inmediatamente después del temblor.
Kawaguchi dijo que le alegró escuchar en las noticias que ningún incendio importante fue provocado por el sismo en la capital, la cual tiene una población de 13 millones de personas, así como que tampoco se colapsó ningún edificio. Minutos después de que el terremoto sacudió el noreste de Japón, las radiodifusoras japonesas comenzaron a mostrar imágenes que informaban sobre la calamidad, lo cual pudo haber provocado miles de muertes en la capital, si la población hubiese caído en el pánico. Kawaguchi mostró su teléfono celular, en el que recibió información por parte del gobierno sobre el transporte en la ciudad, desde una suspensión completa hasta la restauración del servicio. "Me ha tranquilizado", anotó. Un alto número de personas en el metro llamaron a sus familias para asegurarse que estaban bien, después de que se restauró la comunicación móvil en la principal ciudad del país. Aproximadamente 1.000 personas quedaron atrapadas en la estación de Tokio, y cerca de 300 hicieron una fila en un negocio de renta de vehículos a las 5:00 hora local del sábado (2000 GMT del viernes), ya que aún no continuaban los servicios de tren a Yokohama y Chiba, dos importantes ciudades de Tokio. En la estación más grande de transferencia, Shinjuku, miles de personas se sentaron en el suelo, a la espera del tren que los llevaría a casa. Las vías ferroviarias y las carreteras de las prefecturas nororiental, que resultaron fuertemente dañadas, continuaban cerradas a las 08:00 hora local (2300 GMT del viernes). Los habitantes del devastado centro de Fukushima salían de forma tranquila de los supermercados con agua embotellada y comida. Varios helicópteros fueron escuchados mientras sobrevolaban la zona, mientras que las brigadas de bomberos permanecieron cerca, en caso de algún posible incidente. El sismo y el tsunami también provocaron fuertes cortes y espacios en las carreteras, además de sumergir algunas casas en Fukushima. Un daño similar tuvo lugar en la prefectura de Ibaraki, aledaña a Tokio. Varias secciones de la carretera fueron cerradas, mientras que los semáforos y los escombros cayeron a lo largo del camino. Poco después de la madrugada del sábado, 81 hombres fueron transportados por aire desde un barco que fue severamente afectado por el tsunami frente la costa de la prefectura de Miyagi, con ayuda de los helicópteros de la guardia costera de Japón.
Los esfuerzos de rescate y recuperación continúan, mientras que se espera que haya varias réplicas en los siguientes días.

Se disparan los suicidios en Japón
En enero el número de casos aumento un 15% con respecto al mismo mes del año anterior.
Según fuentes de gobierno, la preocupación en este año es mayor por la crisis que afecta al pais desde fines de 2008. Las personas que perdieron su trabajo en los últimos meses del año pasado están ahora padeciendo dificultades al agotárseles el seguro de desempleo. Este seguro garantiza pagos por tres meses a empleados que han sido despedidos. Puede ampliarse hasta un año dependiendo de la edad del afectado y otros factores. Muchos de los que perdieron su trabajo en noviembre pasado, por ejemplo, habrían recibido su último pago en marzo.

“Problema de marzo”. Este mes (marzo) ya es considerado un periodo crítico por las autoridades. En la literatura psiquiátrica local se le llama “El problema de marzo” al aumentar los suicidios coincidiendo con los exámenes de acceso a la universidad y el inicio de la temporada de contrataciones. Tan solo en enero de este año se registraron 2.645 suicidios en Japón, según la Agencia Nacional de Policía, comparado con 2.305 casos en enero del año pasado. Unos 32.000 japoneses se suicidaron en 2008.

Superando la barrera de los 30.000 por un decimo año consecutivo. La media nacional es un suicidio cada 20 minutos, y uno cada 15 minutos durante las peores épocas. La Organización Mundial de la Salud sitúa a Japón como el segundo pais con mayores tazas de suicidios entre los países ricos después de Rusia.

Campeona de suicidios. La provincia de Yamanashi es la que más suicidios registra en Japón. La razón de que allí está el bosque de Aokiganhara, también conocido como el “bosque de los suicidas”. Es el segundo lugar más famoso para estos actos, tras el puente de Golden Gate, en San Francisco, Estados Unidos. Personas de todo Japón se adentran en el, inspiradas por un cuento romántico llamado Kuroi Jukai (El negro mar de arboles) que termina con una pareja de enamorados quitándose la vida en ese bosque. Las autoridades provinciales han lanzado varios proyectos para terminar con esta situación. “Nos preocupa mucho que las personas estén perdiendo su trabajo”, afirmo a la BBC Yui Kiruma, jefe del departamento de Estudios Vitalicios de la gobernación de Yamanashi. “Por eso iniciamos una campaña de prevención en la región como la distribución de posters y carteles informando de donde puede ir la gente para pedir ayuda”, agregó. El material puede encontrarse en taxis, puntos turísticos y hoteles de la región. “También hemos creado una red de comunicación con los habitantes locales que observan de manera voluntaria a los visitantes”, dijo Kimura. En caso de observar alguna actitud extraña del visitante, la gente se comunica inmediatamente con la centralita.

Campaña Nacional. El gobierno central también está tomando medidas para evitar los suicidios en el resto del pais. El objetivo es reducirlos a un 20% de aquí al 2016. El proyecto incluye medidas para apoyar a ONG, entrenar a terapeutas y organizar charlas para advertir del problema en escuelas y empresas. Sin embargo, la situación es complicada ya que el suicidio es visto como una opción honorable por la sociedad japonesa en general. Ese es el caso, sobre todo, de hombres que ya no son capaces de mantener a sus familias y han sido acusados de corrupción.
Históricamente, también están los samuráis (antiguos guerreros japoneses) y los kamikazes que eran pilotos suicidas durante la Segunda Guerra Mundial Además las principales religiones del pais, el budismo y el sintoísmo, se mantienen neutrales sobre este tema. En vista de este panorama, algunas empresas japonesas han tomado medidas innovadoras para evitar suicidios. La empresa de ferrocarriles Keihin Electric Express, por ejemplo, instaló el año pasado en algunos andenes, luces azules para “calmar” a las personas. Según la empresa, desde que fueron instaladas hace 11 meses no se ha producido ningún suicidio. Otras empresas del ramo están comenzando a imitar esta iniciativa.





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